Cuando contemos con "Good Will" en nuestras compañías, habrá señales
El “Good Will” no es más que el buen nombre o prestigio que tiene una persona natural o jurídica, un local, un producto o un servicio frente a terceros. Por supuesto, como todo en la vida, es el resultado de años de buenas prácticas, RSE, innovación, liderazgo, sostenibilidad, ética, transparencia, compromiso y lo más importante, integridad.
Es clave que en las estrategias de comunicaciones internas y externas de su compañía, se desarrollen unas tácticas que permitan alinear el ADN y la realidad de la misma, junto con la percepción que tienen de ella todas las partes involucradas (clientes, proveedores, opinión pública, empleados, aliados, etc).
¿Por qué es importante el “Good Will”?
- Impacto Global: Las grandes empresas operan en múltiples mercados y culturas. Un “Good Will” sólido ayuda a superar barreras culturales y a ganar la confianza de clientes y empleados en todo el mundo.
- Atracción de talento: Las mejores mentes quieren trabajar para empresas con una buena reputación. El “Good Will” atrae talento valioso y comprometido.
- Lealtad del cliente: Un “Good Will” sólido fomenta la lealtad del cliente. Los consumidores compran a empresas en las que confían y que comparten sus valores.
- Resiliencia en crisis: En tiempos de crisis, un “Good Will” sólido actúa como un amortiguador protector. Ayuda a la empresa a recuperarse más rápido y con menos daño a su reputación.¿Cómo construir el “Good Will” en su compañía?
- Transparencia y ética: Sea transparente en todas sus operaciones y actúe con ética en cada decisión. La honestidad y la integridad son fundamentales para construir “Good Will”.
- Responsabilidad social y ambiental: Comprométase con prácticas comerciales sostenibles y responsables. Contribuir positivamente a la sociedad y al medio ambiente genera una imagen positiva.
- Comunicación Coherente: Su mensaje debe ser coherente en todas las plataformas y en todos los mercados. La consistencia fortalece la confianza.
- Escuchar y adaptar: Escuche a sus partes interesadas, desde clientes hasta empleados. Aprenda de sus comentarios y adapte sus políticas y prácticas en consecuencia.
- Compromiso a largo Plazo: El “Good Will” se construye con el tiempo. Sea paciente y esté comprometido a largo plazo con su visión y valores.
El “Good Will” es un activo intangible de gran valor, tanto que es tenido en cuenta dentro de las leyes comerciales nacionales y globales. Además, el buen nombre de su compañía permite ubicarla en una posición ventajosa y ganadora frente a la competencia.
En pocas palabras, lo barato y sin “Good Will”, sale caro. Estoy 100% segura que sus clientes estarán dispuestos a pagar por calidad y buen nombre. ¡No lo dude!
