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Justo y necesario: Compliance en las comunicaciones corporativas

Justo y necesario: Compliance en las comunicaciones corporativas

Para nadie es un secreto que las decisiones de comunicaciones y marketing se ven directamente influenciadas por los acontecimientos del entorno político y legal. Este entorno se compone de leyes, oficinas gubernamentales y grupos de presión que influyen y limitan tanto a las compañías, como a las personas naturales.

Sin embargo, no escribo este artículo para relucir lo negativo, no. La legislación también genera nuevas oportunidades para las empresas. Por ejemplo, la normativa que obliga al reciclaje ha provocado un despegue nunca antes visto de este sector y la aparición de numerosas marcas que fabrican productos con materiales reciclables y sostenibles.

Los comunicadores debemos conocer a profundidad las leyes fundamentales que protegen la competencia, a los consumidores y a la sociedad en general. El número de grupos de presión ha aumentado considerablemente en los últimos años. Los comités de acción política presionan a los funcionarios públicos y a los ejecutivos para que presten más atención a los derechos de los consumidores, usuarios, clientes, mujeres, minorías, etc.

Para aumentar el nivel de responsabilidad social de las comunicaciones corporativas es necesaria una estrategia en tres frentes: una conducta ética adecuada, una conducta legal adecuada y una conducta social responsable.

Las empresas deben practicar la “conciencia social” cuando traten con los clientes y con sus stakeholders, ya que cada vez más personas quieren recibir información sobre el historial de responsabilidad social o ambiental de la empresa antes de hacer negocios con ella, invertir en ella y trabajar para ella.

Conclusión: Las empresas capaces de encontrar nuevas soluciones y valores en el marco del cumplimiento y la responsabilidad social, son las que más posibilidades de éxito tienen.

Conceptos: ¿Qué es el Corporate Compliance?

El Corporate Compliance es un conjunto de procedimientos y buenas prácticas adoptados por las organizaciones para identificar y clasificar los riesgos operativos y legales a los que se enfrentan y establecer mecanismos internos de prevención, gestión, control y reacción frente a los mismos.